Daniel Quinn es un escritor de novelas policíacas y de misterio, aunque lo hace bajo el seudónimo de William Wilson. Vive solo en un pequeño apartamento en Nueva York ya que su esposa y su hijo han muerto.Un día recibe una extraña llamada confundiéndole con un detective privado llamado Paul Auster y solicita su ayuda. Daniel se hace pasar por él y acepta el caso. Conciertan una cita y entonces conoce a Peter Stillman, un hombre extraño que tartamudea y habla cosas incoherentes. Lo que le cuenta Peter y su mujer Virginia es que Peter tiene esa extraña personalidad a causa de su padre, que le tuvo 9 años encerrado en una habitación sin tener contacto con nadie. Ahora su padre ha salido de la institución donde estaba recluso y temen que mate a su hijo, por eso piden a Auster (Quinn) que vigile al padre que llegará en tren a la ciudad al día siguiente. Se va a la estación y cuando llega el tren ve a dos Stillman padre. Sorprendido, no sabe a cual seguir, y se decide por el más viejo que se aloja en un hotel de mala muerte. Entonces lo vigila y Quinn se da cuenta de que el viejo recorre la ciudad de forma extraña.
Opinión personal: Estamos ante un libro que no sabría como calificar. Aunque la historia es buena y engancha, el ritmo a veces no, aparte de comportamientos inexplicables que no termina de solucionar el escritor. A mi entender esto se debe a que retrata la ciudad como un espejo, en el que los personajes se ven reflejados en otros. Los personajes tienen una imagen gemela, otro yo que puede ser un yo mas viejo u otra persona con sus comportamientos, convertirse en otro personaje. Mencionar también el concepto de literatura dentro de literatura. Muchas referencias a libros como "El Quijote", "Moby Dick", "Alicia en el país de las maravillas", "Los viajes de Marco Polo", etc...
Nota: 8

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