Una institutriz acepta el trabajo de cuidar a dos niños en una mansión. Es contratada por el dueño de la mansión y tío de los niños, el cual no quiera saber nada de ellos. Aunque duda al principio de aceptar a causa de una premisa que le impone: no contactar con él bajo ningún concepto. Al llegar allí todo parece magnífico y agradable, hasta le sorprende el comportamiento de los niños, muy educados y reservados. La institutriz llega incluso a hacer buena amistad con la encargada de la mansión, la señora Grose. Pero poco a poco, la institutriz comienza a tener visiones de fantasmas. Averigua que esos fantasmas son la anterior institutriz y un criado, que murieron en extrañas circunstancias y además no van detrás de ella sino que va a por los niños. A su vez estos parecen no inquietarse ya que es sólo la institutriz quien los ve.
Opinión personal: Un libro de terror que en su época pudo ser lo más pero que leído ahora parece muy simplón, aparte de que no me gusta el género. Tiene un final bastante brusco. Nos quedamos sin saber si la protagonista estaba loca o era verdad que veía los fantasmas. Tampoco me ha gustado la traducción de esta edición de la obra, ininteligible en algunos momentos.
Nota: 5

No hay comentarios:
Publicar un comentario