Narra la historia del noble Virata, guerrero intrépido y fiel servidor del rey de los birwag. Tras una revuelta contra el rey, este le pide a Virata que se ponga al frente y guíe al ejército para defenderlo. Virata consigue derrotar a los rebelde pero en la batalla mata sin darse cuenta a su hermano. Tras esta tragedia, abandona las armas, se niega a hacer daño a otros seres humanos nunca más. El rey lo nombra juez y se encargará de impartir justicia. Pero después de suplantar a uno de los condenados por él, vive el terror de la cárcel y de los castigos corporales. Así que se da cuenta de que solo Dios puede impartir la verdadera justicia. Así que pide al rey que lo libre de ser juez y marcha junto a su familia. Tiempo después, sus hijos castigan a un esclavo a latigazos. Virata sufre, quiere dejar libres a los esclavos pero esta decisión lo enfrenta a sus hijos que no entienden su forma de pensar, no entienden quien va a ahora a cultivar los campos. Para desatascar el conflicto, Virata se va a vivir al bosque, construye una cabaña y vive a solas con la naturaleza. Pero pase lo que pase, la sola presencia de un ser humano en su vida, genera consecuencias imprevisibles y le hace responsable, sin quererlo, del destino de otros, de ese hermano eterno que nos mira desde los ojos de cada víctima que dejamos a nuestro paso.
Opinión personal: Obra espiritual, distinta a las demás obras de Zweig. Relato-leyenda hindú sobre la responsabilidad propia del mal ajeno. Todas las vidas humanas están entrelazadas en el tejido de nuestra existencia. El autor se pregunta que es lo justo y que no lo es. Las leyes que hicieron los hombres, solo los hombre las deshacen.
Nota: 9

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